miércoles, 22 de junio de 2011

Música, conciertos, transporte público, y eclipse cruzando el país.













Guitarra española y mochila (que según el operario del aeropuerto pesa un kilo más de lo permitido por la clase de mi billete) de 12 kilos.
Salgo de Cádiz en tren hacia Madrid, por el camino y por la inercia por la que el flamenco fue vertebrando el arte desde 'los puertos' hacia el interior geográfico. En la estación no hay autocheckin ni manera de que el trabajador de renfe pueda sacar mi billete (a través de un localizador que desde una triangulación en órbita me llegó al teléfono). Me lo dará el interventor del tren con una PDA??. El interventor no tiene PDA y casi no medeja subir. Llama a su colega de Jerez, a ver si al paso del tren y cambio de un par de botellas de alcohol del catering del tren, él puede imprimir mi billete. Mi billete nunca se imprime y el tren llega a Madrid. La última parte del viaje la hago pegado a la ventana derecha esperando al eclipse lunar que finalmente aparece y cuyo final veo ya en Madrid.
Unas horas, y de madrugada, avión hacia A Coruña. Por una misteriosa razón paso sin tarjeta de embarque a la zona de embarque, (después de sacar en el control todos los cables y pedalitos y chorradas clásicas de una guitarra), y una vez allí me dicen que mi billete está cancelado. Joder con la técnica moderna y los billetes......., se arregla. Amanezco en al aire, lo cual además de inhabitual es bello.
Llego pronto a un hotel de la mano de un revolucionario panameño nacido en algún lugar, criado entre Madrid y Galicia y que dará que hablar. Duermo y como. Y paseo y algunas cosas más. Esa noche toqué en LeClub. John Mayall tocó esa noche en Coruña.
La estancia en Coruña no habría sido igual sin Álvaro, Zalo o Cesar de Centi (gracias) que me llevó un guitarrón acústico para mi deleite (Xurxo).
La noche acabó cerca del mar, en un garito moderno y hortera, postureo.
Riazor me trae recuerdos de idas y venidas de antaño, de muchos tipos, como las olas que enseña y guarda.
La mañana es mojada y larga. Paseos cerca de la estación de autobuses, y de por allí es la ensalada fijada más arriba. De las manos de una rubia amable y repetitiva. Espera en tiempo convexo. Ese día leo cinco periódicos y a S. Zweig.
La banda sonora que me acompaña son algunos cantes de Morente, Aurelio Sellés, Pepe Marchena, Manuel Vallejo, Tomás Pavón y Fernanda de Utrera.
4 horas de autobus hasta Oviedo. Prueba rápida y a tocar. Esa noche toqué en "Nunca Jamás". Gracias a Olga, Fon y los colegas que me bien trataran hasta mi marcha. Me trajeron otro guitarrón, creo que de P. Moro., gracias. John Mayall tocó esa noche en Oviedo.
Se puede rechazar un tanga desde el olor como residencia del ser.
Vuelo hacia Madrid. La guitarra no puede subir, ha de pagar un billete de pasajero. Le pregunté a la guitarra y entre los dos convencimos a la 'chica' de que no era un persona.
El avión se demoró casi 40 minutos y la maleta (obligada a facturar) tardó casi 45 minutos más que yo en llegar a la terminal (sala 6 concretamente). Por todo esto perdí el AVE a Sevilla a pesar de que casi me mato en la M30 con David al volante.
No había otro tren hasta las 20:00 horas. Llegaría a las 22:30 y tenía que tocar a las 22:00. Toqué cuando llegué, en una azotea sevillana, en la que se estaba en la gloria, y se debiera repetir en todas las azoteas del país.

Disfruté, espero que algunos de ustedes también.

El día antes y la mañana después del viaje vi a ese caballo camino de Mangueta.
Salud!!

P.D. El sábado en Madrid y el domingo en Ciudad Real.

miércoles, 15 de junio de 2011

Eclipse, láser viviente y camino Norte.

IAC

Miércoles 15 de Junio. Eclipse lunar. La luna se verá en Madrid sobre las 21:38. El mejor momento para verlo será sobre 22:14.

La luz de la vida o la sombra del silencio.

Vendrán días de viajes, y de conciertos acústicos; de Cádiz a Madrid, de Madrid a Coruña (Sala Le Club, 16/6/2011), de Coruña a Oviedo (Sala Nunca Jamás, 17/6/2011), de Oviedo a Sevilla (Living Roof Hostel, entradas en liveintheliving@gmail.com, 18/6/2011).

Salud!

viernes, 10 de junio de 2011

La música es la que unifica.

La música es la que unifica (Seu-ma-Tsen)




Pedro Bacán. (Bulerías)



NASA/SDO/GOES. Tormenta solar.

viernes, 3 de junio de 2011

Carlos Chaouen- Acústicos Junio 2011

JUNIO 2011. CARLOS CHAOUEN.

16 Sala Le Club- A Coruña

17 Sala Nunca Jamás- Oviedo

18 Living roof hostel- Sevilla

25 Sala Clamores- Madrid

26 Ciudad Real

Anticipo de JULIO 2011

3 Gerona

14 Tenerife

16 Leganés

lunes, 23 de mayo de 2011

Equilibrio

sábado, 21 de mayo de 2011

El libro viviente (C.Fabreti)

Un artículo del escritor Carlo Frabetti.- Copiado de Insurgente.


La cúpula del intercambiador de Sol se ha convertido en un libro viviente, abierto a la vez por todas sus páginas, leído a la vez por un incesante flujo de transeúntes que lo recorren pausadamente, con los ojos y con los pies, en absorto silencio. Parce una instalación artística o una ceremonia iniciática, y es ambas cosas. Entre los innumerables textos pegados a los cristales de la cúpula geodésica, uno que dice “Lee más”.
Normalmente, la historia la hacen los pueblos y la escriben sus opresores. En la Plaza de la Solución, la historia la hacen, la dicen y la escriben sus protagonistas. Y son conscientes de la importancia fundamental de esa escritura que es reflejo de -y reflexión sobre- su vida individual y colectiva, es decir, cultura. Son conscientes de que, como decía Martí, solo la cultura nos hace libres.
Una de las mayores catástrofes morales de nuestro tiempo, sobre todo a partir de mediados del siglo pasado, cuando Hollywood tomó el relevo del Pentágono en la campaña imperial de colonización del mundo, ha sido la sustitución de la cultura popular por una cultura de masas generada y gestionada por el poder. En la Puerta del Sol, sobre el árido cemento y el frío cristal, está renaciendo la cultura del pueblo, como si los árboles sepultados bajo el asfalto brotaran de nuevo y se llenaran de pájaros. Asambleas, debates, talleres, grupos de trabajo…
La izquierda institucional, oficial, tradicional… La izquierda que nunca debió dejarse uncir a tales adjetivos, tendrá que pedirles disculpas, entre otros, al movimiento okupa y a los foros sociales, a los que siempre contempló con desconfianza o paternalismo. Sin la larga práctica asamblearia y organizativa de los okupas, sin sus depuradas técnicas de supervivencia en la jungla de asfalto, sin su heroica capacidad de resistencia frente a las agresiones del poder y de sus perros guardianes, la Puerta del Sol no se habría convertido en un libro vivo de inexcusable lectura, en una Plaza de la Solución.
“Creo que nuestra militancia comunista exige de nosotros y a título personal, enrolarnos, comprometernos y engrosar sus filas sin más soldada que la gratificante sensación de que volvemos de nuevo a galopar hacia Utopía; o lo que es lo mismo hacia la honestidad, la justicia, la igualdad y el lenguaje limpio y veraz al servicio de la comunicación de ideas”, ha dicho Julio Anguita, uno de los pocos sabios que nos ha legado la izquierda parlamentaria. Y no se ha limitado a hablar: se le ha visto por las calles de Córdoba caminando junto a esos jóvenes a los que reconoce como “los nuestros”; nuestros porque les pertenecemos, porque pertenecemos al pueblo que se levanta y camina o no somos nada.

jueves, 19 de mayo de 2011

Servidumbre voluntaria


Servidumbre voluntaria
Por Juan Sánchez, copiado de Diario República Constitucional.
Herencia del totalitarismo
Los
Estados de partidos nacidos de la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial recogieron, de éste, la base doctrinal que les permitió convertirse en partidos estatales, es decir, organizaciones depositarias del monopolio de la acción política y financiadas por el Estado. En la Europa Continental, la instauración de la “democracia” se entendió como el paso del Estado de un Partido al Estado de Varios Partidos, con libertades civiles otorgadas y Libertad política secuestrada por los partidos instalados en las instituciones de forma permanente.

La jurisprudencia del Tribunal de Bonn afirma que los Estados de Partidos han sustituido la “representación” de los ciudadanos por la “integración” de las masas en los partidos, realizando, de esta forma, el viejo sueño rousseauniano de la democracia directa: sólo lo ausente –sostiene Rosseau- necesita ser representado; si el pueblo se hace presente sobra la representación. La inviabilidad de hacer presente, en los modernos “estados de masas”, a la entera población, es sólo una dificultad técnica resoluble gracias a la mediación de los partidos políticos, divinizados como instituciones fundamentales en una “democracia” y, por eso mismo, estatalmente financiados. Pero una instancia mediadora entre dos extremos no puede formar parte de uno de los dos, so pena de entrar en contradicción consigo misma y renunciar por completo a toda posibilidad de mediación.

Lo que en el Derecho Civil no admite dudas cae, en el Derecho Político, en el abismo de lo incomprensible. El Derecho Civil tiene por vocación facilitar la seguridad jurídica en las relaciones voluntarias entre particulares o en las obligaciones nacidas como consecuencia de tales relaciones; desde la Revolución Francesa, el Derecho Político, en Europa, tiene por finalidad disfrazar el monopolio del poder por la clase política con oscuras ficciones que apelan a la “soberanía popular”. Y tal vez la eficacia de tales ficciones se deba, precisamente, a su oscuridad, tal y como el dogma de la Santísima Trinidad no admite ser sometido a análisis racional para la comunidad de los creyentes; en su misterio radica su respetabilidad. En el
Estado de partidos los ciudadanos deben renunciar a hacer preguntas infantiles si quieren participar en el juego con la conciencia tranquila.

En su “Teoría de la Constitución” escrita en 1927 sostiene Carl Schmitt que “El Parlamento, en la mayor parte de los Estados, no es ya hoy un lugar de controversia racional donde existe la posibilidad de que una parte de los diputados convenza a la otra y el acuerdo de la Asamblea pública en pleno sea el resultado del debate (…) La posición del diputado se encuentra fijada por el partido (…) Las fracciones se enfrentan unas a otras con una fuerza rigurosamente calculada por el número de mandatos (…) Las negociaciones en el seno del Parlamento, o fuera del Parlamento, en las llamadas conferencias interfraccionales, no son discusiones sino negociaciones; la discusión oral sirve aquí a la finalidad de un cálculo recíproco de la agrupación de fuerzas e intereses. El privilegio de la libertad de discurso (inviolabilidad) perdió con esto sus supuestos. (…) El Parlamento se convierte en una especie de autoridad que decide en deliberación secreta y que anuncia el resultado del acuerdo en forma de votación en una sesión pública”. Sería una objeción completamente infantil señalar que el carácter público de las deliberaciones asamblearias es componente sustancial de la democracia. Si así fuera, entonces, la práctica moderna del parlamentarismo, ya denunciada por Carl Schmitt en 1927 y exacerbada por las modernas partidocracias europeas, que permite vulnerar la exigencia de publicidad, mediante las oscuras transacciones del consenso a puerta cerrada entre los jefes de las respectivas facciones, quedaría perfectamente asimilada a un procedimiento dictatorial. Y el carácter democrático del régimen de partidos es un dogma de fe tan inconmovible como el de la Santísima Trinidad. Y no menos misterioso e incomprensible que aquel. Por eso, participar en las elecciones partidocráticas –en las que se avecinan y en las que estén por venir- está reservado a aquellos que gozan del don de la fe. Los ingenuos, los recalcitrantes que no hacemos más que meter palos en las ruedas del carro triunfal con preguntas infantiles que el Derecho Político europeo ha resuelto ya desde la derrota del fascismo, no podemos permitirnos, todavía, el lujo de acudir, contentos, a refrendar la formalización jurídica de un fraude.




PD. Leer siempre a A. García Trevijano.