miércoles, 11 de junio de 2008

Antes del solsticio

El disco está acabado, bueno, de mezclar nunca se acaba. Si la pregunta que he de responder es cuándo estará editado, la respuesta es no lo sé. Y aunque lo supiera no me fiaría mucho, teniendo en cuenta la historia de promesas. En fin, de eso hablaremos otro día, en un post que llamaré “Materia de olvido”.

Mientras el blog quedaba sin cuidados hemos ido a Gandía, en el Varadero tuvimos una ‘Sesión golfa’ Nacho, David, Luis Ramiro, Manolo Tarancón...., y hubo agua que desde el cielo regó la tierra y la paciencia de algunos asistentes al concierto; a El Cuervo, cerca ya de Cádiz y dónde la noche nos llevó de las alegrías del Chava y la guitarra de Juanmi al bajón de la dama blanca, que nos vino a ver un amanecer de lluvia y pájaros en un campo de alcoholes; y a Coruña, dónde el mar fue el sueño interpuesto, las mujeres mostraron ser dueñas del mundo, y César de Centi, Fani, David Castro, Tiza, Dani, Zalo, Isma, etc demostraron que la sonrisa es una forma de gozar.
Gracias sobre todo a la gente que vino a estos conciertos, a los kilómetros de carretera y las ‘cosas que surgen’. Buenos ratos y largos kilómetros con el Sr. David de la Plaza, (al que últimamente tenía secuestrado con lo del disco, por lo que pido excusas a sus noches de asueto, a sus mañanas largas y a su amada).

Gracias al respiro de luz blanca en medio del que lo más productivo es amigo de la pausa, dónde hablamos de la gente del camino y de rock andaluz...., y algunas flores se secaron.

Antes de ir al norte grabé un par de estrofas en un proyecto de Kepa Junquera, al que tuve el placer de conocer brevemente. Un lujo.
El día 7 ví a Extremoduro en Getafe, otro lujo. (Las interioridades no son fáciles de contar y no soy objetivo, aunque tampoco lo pretendo con frecuencia. Robe es el mejor).

Otro lujo es la poesía de Walt Whitman, cuyo primer poema de “Canto a mí mismo” * copio aquí:

Me celebro y me canto,
Y aquello que yo me apropio habrás de apropiarte,
Porque todos los átomos que me pertenecen también te pertenecen.

Me entrego al ocio y agasajo mi alma;
Me tiendo a mis anchas a observar un tallo de hierba veraniega.
Mi lengua, todos los átomos de mi sangre, formados de esta tierra y de este aire,
Nacido aquí de padres que nacieron aquí, lo mismo que sus padres:
A los treinta y siete años de edad, con la salud perfecta, empiezo,
Y espero no cesar hasta la muerte.

Dejo a las sectas y a las escuelas en suspenso,
Me retiro un momento satisfecho de lo que son, pero no las olvido,
Soy puerto para el bien y para el mal, les permito hablar a todos,
Arrostrando todos los peligros,
Naturaleza sin freno, con energía primigenia.

* Whitman, Walt. (2006). Hojas de hierba. Visor poesía.
...........................................................
A los supuestos pocos lectores de poesía tal vez les interese “Tirando de la cadena” de Héctor Alvarez Sánchez, o la obra de Héctor Castilla.
Aquí va el prólogo que hice para Héctor Sánchez “Tirando de la cadena” , a quién sólo conocí a través de sus escritos,

En estos tiempos de sentimiento cotizado, mantener la palabra poética es un acto de valentía. Los discursos pretendidamente racionales siempre sancionarán como irrelevante el discurso poético. Esto es así porque ésta es la palabra más “diciente”, (en palabras de H. Gadamer), y por eso “lleva un arma y está cargada”.

La palabra sólo nace de la necesidad, y su lectura penetra en el campo de la necesidad común.
La palabra escrita siempre está sola, aunque una miríada de iteraciones la resuciten haciéndola carne, o al menos proceso químico. Fuera del territorio subvocal, su estado natural es transitar por un significado recursivo, en un camino inverso a la erosión del trazo. La primera erosión del trazo es, a su vez, el proceso químico que de la experiencia concluye una palabra.

Esta colección de poemas de Héctor Álvarez Sánchez nos enseña unas palabras conscientes de su finitud, un tiempo subjetivo con ‘lugares sagrados’, que permiten abrazos que nos salvan del fin del mundo. Nos viene bien, “Nunca se sabe”.

Carlos Chaouen, Madrid, octubre 2007.
---------------------------------
De Héctor Castilla he leído más, desde hace más y compartido más. La última vez cuando me invitó a tocar en una lectura poética en el bar Ítaca, (Murcia). Ahora podéis encontrarlo también en la red, (un día hablaremos de la gran revista Hache). Hace un programa que lleva por nombre “El faro del paraíso” e incluso la despedida de los agradecimientos es aquella que cerraba el disco "Carlos Chaouen", “gracias al sol por su luz y a la luna por todo lo demás”.

Por último, y cambiando de tercio (por cierto que vaya metáforas se han visto en San Isidro) os recomiendo visitar el blog de Jose Luis Uriz a
quien expreso todo mi apoyo en sus andaduras múltiples, no por mayor o menor afinidad política (aspecto menor en este caso) sino por su ejemplo activo de lucha por la mejora de las personas y su entorno vital, y por parecerme, en las pocas ocasiones en que nos hemos visto, una bella persona. Seguimos en las trincheras, corazón, tirando piedras, contra la última frontera.......

Salud!

Carlos Chaouen
PD. Todos somos transportistas, agricultores, pescadores, reponedores..........

16 comentarios:

Jaco dijo...

Una entrada completa donde las haya.

El disco, si ya está mezclado, ojalá tarde menos que nada en editarse. Tengo ganas de tenerlo en las manos.

Las poesías, muy bonitas. Se lee mucha más poesía de la que creemos, aunque muchisima menos de la que se debería.Así que todas las recomendaciones serán abrazadas y agradecidas.

Y para terminar, decirte que estuve en el concierto de coruña, y que el escenario fue idílico. Perfecto el lugar, perfectas las vistas y perfecta la música. Se agradece el esfuerzo de los organizadores y de todos los cantautores.
Un abrazo

Paloma dijo...

Gracias por la buena noticia, la narración y el poema. Y, sobre todo, gracias por seguir en la trinchera.

Hache dijo...

Carlos, no sé cómo lo haces pero acabas de ponerme otra vez los pelos de punta. Lo primero que debería decir es gracias, gracias, gracias...pero creo que lo más importante es que sepas que te quiero y que tengo ganas de verte pronto y de darte un abrazo y de contarte un millón de cosas (sin ser objetivo, quién coño quiere ser objetivo en estos días inciertos en que vivir ya es un arte) y me cuentes cómo te va todo.
Lo dicho, que te quiero y que quiero verte pronto.

Ya hablamos.

Salud, hermano.

Héctor Castilla.

eMe dijo...

Las mujeres fuimos las dueñas del mundo...

Me quedo con dos momentos de ese concierto a la orilla de mi mar: subirme al escenario con Tiza y cantar con ella y escuchar a César cantar a tu lado.

Gracias por cantarnos "No me canso".

Ha sido un placer escucharte por primera - que no última - vez en directo.

Gracias por tu cercanía. Gracias.

[Llevo amando a Walt Whitman desde que tengo uso de razón]

Un abrazo, Carlos.
María.

romni dijo...

p.d.- ... y tb somos seguidores de la buena música, así q tendremos q manifestarnos en la m-30 para poder seguir haciendo kilómetros y difrutar de tu arte dondequiera que sea, en el norte o en el sur, saludicos

Jose Luis Úriz Iglesias dijo...

Carlos, te lo he enviado personalmente, pero quiero decirlo también aquí. Es el apoyo más importante que he recibido, porque viene de una de las personas que más respeto y admiro. Ojalá algún día podamos compartir la charla relajada que nos debemos, en lo que hablaremos de lo humano (lo divino se lo dejamos a otros) en sus diferentes manifestaciones.

Un fuerte abrazo socialista, pero al mismo tiempo libertario.

¡larga vida a tu música, amigo!

illeR dijo...

Ojala que las mezclas y la distribucion vayan rapidas y sin problemas para escucharte pronto!!

peter petrelli dijo...

Gracias por la entrada en tu blog ... cada vez nos sorprendes con tu musica y tus textos.
Saludos.

spot dijo...

sin haber escuchado toda tu música, es una osadía-si no una impertinencia- pedirte que en alguna ocasión nos escribas a quienes estamos solas/os. Que no toda la felicidad vaya enfocada a buscar tu dos,... no es que esté cansada de amar, es que me ha hecho demasiado daño. Si al menos en esta ocasión no hubiera estado acompañado de otros dolores de los que jamás me hubiera querido sentir protagonista, tal vez estaría más positiva. Pero no es el moratón ni el miedo a no saber qué encenderá la chispa la próxima vez, es más la sensación de volver a estar castigada por amar, eso duele más. Déjame leerte para mí, a modo de setirme acompañada aunque esté sola...

Anónimo dijo...

Que vayan rapidas las mezclas, aunque ya se sabe, vísteme despacio que tengo prisa... pero es que tengo ganas de regalarle tu cd a mi novio!!!Solo por tirarme en el sofa y escucharlo despacito, cogiendonos las manos...
Tu música es parte de nuestra historia!!!

Paola

Marian dijo...

¡Qué ganas de disco, Carlos!

Y sí, yo también me uno a la recomendación de leer/escuchar a Héctor Castilla.

Un besote

miwok dijo...

Qué ganas de disco y de verte!! A lo mejor este jueves te veo en Clamores!

XiViRiFlÁuTiC dijo...

Carlos eres Dios. Gracias por esta esperanzadora entrada. Espero tu disco con mucha ansia. Ya echo de menos los acordes de guitarra entrelazados entre versos imposibles. Un abrazo y otro para Robe al que tambien espero con ansia su disco.

enelinstanteprecioso dijo...

Intentaba escribir algo sobre tu música cuando se ha borrado. Con la amargura o más bien, el amargor con que vuelves a escribir algo tragado por la nada, sólo me atrevo a decir que tu música crea una materia de fertilidad sublime, donde germinan instantes mágicos. Entreteje historias, las historias después se deshilvanan pero tu voz es perenne a todo lo caduco.

[Fuerza a esa chica que se siente sola.
Fuerza y música de Chaouen, que aún hablando muchas veces de dos, casi siempre habla de vida: y eso, nada más intenso que la vida, es lo que importa].

Cuidaros. Cuidad.
Dejaros cuidar.

Mafalda dijo...

joe enelinstanteprecioso que precioso valga la rebundancia lo que has escrito.
me cuesta dejarme cuidar

Saru dijo...

Así que toca seguir esperando, no? qué cruz! en fin, de todos modos, yo tengo un optimismo a prueba de bomba y confío en tener pronto el disco en las manos. Un saludo.